Hoy amanecí en mansilla de mulas, la intención es visitar tranquilamente león y dirigirme a astorga, donde poder descansar esta noche antes de iniciar las duras etapas que quedan hasta santiago.
Antes de llegar a león me he cruzado con una japonesa que se ha asustado porque iría pensando en algún samurai de ojos rasgados. Al ver la situación, como hubiese hecho cualquiera, le he pedido perdón y hubiese incluso parado. Pues nada, coge la japonesita y le da un ataque de pánico y empieza a chillar “go,go,go”, me ha dejado estupefacto, sin dudarlo un minuto la he dejado en el camino con sus fantasmas. Hay que ver que gente hay por el mundo.
Bueno ya estoy en Leon….
Bueno, estoy en estado de éxtasis, en astorga hay una confiteria cada 10 metros, me he comido ya una tableta de chocolate, me faltan los hojaldres, los mantecados, rollos de canela, pastas….. Bueno acabó de saciarme de dulce, y claro esta, me he aprovisionado bien para mañana.
La verdad es que estoy muy pero que muy cansado, continuaré mañana por la mañana escribiendo.
Antes me gustaria dejar por escrito algo que me ha hecho reflexionar. En hospital de orbigo, un pueblo a unos kilómetros de astorga hay un puente muy famoso con una historia que merece mi atención. Cuentan que un caballero para merecer el amor de una dama reto a 300 caballeros que por allí pasasen y deseasen cruzar el puente. Lo consiguio y venció a todos ellos, logrando así su objetivo. Peregrino a santiago y dio gracias. Lo que me hace pensar es lo siguiente: pocos años después murió en duelo con un caballero al que el antes había vencido. Cada uno que saque su moraleja.


juanjo escribió,
Marzo 20, 2009 @ 7:13 am
Rafa ya veo que todo va bien, no cantes victoria con las ampollas que pueden llegar en cualquier momento.
Siguenos informando de como le va a tu amigo ciclista loco ya sabes que lo que más vende es la carnaza
Silbia escribió,
Marzo 20, 2009 @ 2:41 pm
Y despues de la ampolla viene la mozzarerla???
Oye Rafita, que me parece genial el viaje. Estyas conociendo sitios geniales y mola que nos vayas contando las cosillas.
Un beso