Por fin he partido. Cogí el autobús a las 10:30 en madrid, y haciendo un transbordo en soria, llegue a pamplona a las 15:30. Tuve que esperar un par de horas hasta la salida del autobús rumbo a roncesvalles, pero la paciencia va ser fundamental en este viaje por lo que mejor ir acostumbrandose. Aproveche para montar la bici, lo que me llevó un buen rato.
Llegue a mi destino a las 19:20. Sencillamente precioso, los pirineos me dan la bienvenida y los sacerdotes de la colegiata han oficiado una misa realmente preciosa, con cantos gregorianos y todo, al final nos han bendecido y nos hemos ido a cenar. He conocido a un ciclista que se volvía a casa porque tenía una bronquitis, estaba muy apenado y bastante jodido pero tenia esperanzas en volver dentro de unos meses. He cenado con una pareja de madrileños muy agradables que sumados al simpático camarero han hecho de la cena un momento muy distendido. Es curioso de 15 personas en el albergue solo somos 3 españoles, tendremos que aprender alemán. Buenas noches, mañana empezamos a pedalear.

fran escribió,
Marzo 13, 2009 @ 9:29 am
¿dicen misa a diario para los peregrinos?
¿vas a ir a misa a diario?
madre mia, tu y yo no hablamos desde hace tiempo…
te leo de vuelta esta noche
un abrazo
iRene escribió,
Marzo 13, 2009 @ 8:56 pm
q envidia!!!
Pablito escribió,
Marzo 17, 2009 @ 8:10 am
Rafitate mola este blog que te has creado, cuando tú y yo hacíamos el camino no llevábamos ni móvil. Eso de que hayas tantos extranjeros está bien, así quizás consigues mejorar ese inglés oxidado que no practicas desde hace 10 años. Cuando llegues a Villafranca del Bierzo pasate por la calle del agua (o del vino) y tomate unos cuantos a nuestra salud!!